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La Organización Mundial de la Salud, en su último Reporte Mundial sobre la malaria, reconfirma el descontrol sanitario nacional tantas veces alertado y denunciado por médicos y ONG defensoras del derecho humano a la salud. Un descontrol responsable de que hoy Venezuela haya desplazado a Brasil como el país con el mayor número de casos de malaria en el continente americano, y hacer del estado Bolívar el territorio con el 62,16% de los casos.

Las fumigaciones casa por casa para erradicar el mosquito y prevenir contagios disminuyeron en 2 mil por ciento en la entidad, de acuerdo con la revisión de las dos últimas memorias y cuentas publicadas por el Ministerio de Salud, correspondientes a los años 2014 y 2015. La epidemia de malaria no llegó de sorpresa y el sufrimiento de cientos de miles de familias en los ambulatorios por falta de tratamientos pudo evitarse.

En respuesta a una manifestación en el ambulatorio de Manoa, en San Félix, para exigir medicinas contra la enfermedad, funcionarios del Ministerio de Salud aseguraron que los fármacos escasearon en los últimos 15 días porque están varados en aguas internacionales. Obvian los burócratas que desde enero de 2016, los guayaneses protestan por la misma razón y que, por ejemplo, esta semana tres personas murieron en Pozo Verde por la enfermedad.

El Instituto de Salud Pública (ISP) ordenó reservar el medicamento primaquina solo para pacientes nuevos de paludismo. A quienes reinciden en la enfermedad le dan tratamiento solo para tres días, y luego deben hacerse la prueba nuevamente para recibir el resto, gestión para la que tampoco hay microscopistas ni reactivos suficientes.

Los vecinos cerraron la vía a El Pao y en la entrada de la parroquia Pozo Verde exigiendo tratamientos, luego de que Yeison Daniel Reyes, un niño de apenas 3 años, falleciera luego de cuatro días sin recibir la primera dosis. Esta es la cuarta víctima fatal de paludismo confirmada por Correo del Caroní en lo que va de año. Es, también, el rostro de la crisis humanitaria: la que el Gobierno se niega a reconocer mientras impone, a punta de represión, una Constituyente fraudulenta.

En el ambulatorio de Vista al Sol se atienden hasta mil pacientes semanales, cuando hace 2 años la cifra no llegaba a 20. La atención para los pacientes palúdicos se abrió a partir de junio de 2016 en este centro de salud, pues la epidemia, otrora confinada a las zonas selváticas del estado Bolívar, ya era palpable en Puerto Ordaz y San Félix.